Esta situación, que no es la primera vez que sucede en la historia del fútbol mundial, se resgistró este martes y tuvo lugar en el complejo Pedro Pompilio, donde habitualmente entrena Boca.

Allí, durante la práctica matutina que dispuso el entrenador, Guillermo Barros Schelotto, el jugador Pablo Pérez bajó literalmente de una violenta patada al juvenil, Tomas Fernández y de inmediato fue expulsado por el técnico, lo que puso punto final a su día de entrenamiento.

El volante, polémico por sus reiteradas amonestaciones, formaba parte de los titulares (con vistas al partido ante Estudiantes) y hasta había puesto en duda las buenas actuaciones de sus compañeros, ya que el Mellizo pretendía que este vuelva, pero no sabía a quien sacar. Y el propio Pérez, ahora, inclinó la balanza.

Luego de pasar por las duchas, Pérez se subió a su auto y se retiró de las instalaciones Xeneizes.