Un delincuente apodado “El Chavo”, que hace tres años se fugó de una cárcel y era buscado por una serie de “entraderas” cometidas en el partido bonaerense de San Isidro, fue detenido en Tigre tras una persecución que finalizó cuando el vehículo en el que huía chocó.

Como el personaje mexicano del que lleva el apodo podría decir “fue sin querer, queriendo”. La detención fue concretada por efectivos de la Jefatura Distrital de Tigre, cuando el prófugo Gustavo Ariel Arroyo, de 40 años, iba con una adolescente de 16 años en un auto robado en la ciudad de Buenos Aires.

Las cámaras de seguridad del municipio de Tigre detectaron que ese automóvil, un Ford Fiesta Kinetic, tenía pedido de secuestro de Capital Federal y cuando quisieron identificarlo, el conductor aceleró y escapó a toda velocidad.

Así se inició una persecución de la que participaron varios móviles policiales hasta que el Ford Fiesta chocó en la esquina de Benito Lynch y Juan B. Justo, de Tigre. Tras el impacto los dos ocupantes, un hombre y una mujer, intentaron escapar a pie pero fueron aprehendidos.

Al ser identificado, la policía advirtió que el hombre es “El Chavo” Arroyo; en tanto que su acompañante, una adolescente de sólo 16 años, dijo ser su novia y recuperó luego la libertad.

“El Chavo” estaba prófugo desde hace tres años cuando luego de una salida transitoria, no regresó al penal de Campana donde cumplía una condena. Además era buscado por al menos cuatro “entraderas”, una de ellas cometida en 2015 y las otras tres entre abril y los primeros días de agosto de este año, en Martínez y San Isidro.

Arroyo tenía una orden de detención solicitada por la fiscalía descentralizada de Martínez, a cargo del fiscal Gastón Garbus, quien luego de la captura de “El Chavo” realizó un allanamiento en el domicilio del partido de San Fernando, donde se refugiaba.

Allí, el fiscal Garbus y los efectivos de la Jefatura Distrital y la Subdelegación de Investigaciones (Sub DDI) de Tigre secuestraron tres armas de fuego, un revólver cromado calibre 357 Magnum como el que las víctimas de las entraderas describían en poder de uno de los asaltantes, y una escopeta calibre 12/70 y un pistolón que fueron robados en una casa en el último hecho atribuido a “El Chavo”, el 7 de este mes.

También se incautaron precintos, una maza, una barreta y demás elementos de interés para la investigación. Según los investigadores, en estos años que “El Chavo” estaba prófugo se dedicó a seguir delinquiendo, pero lograba escaparse de la policía.

Sin embargo, ya estaba en la mira de la Justicia, que sabía que estaba actuando por la zona. Al cierre de esta edición aún no había sido indagado por los nuevos delitos que se lo acusan.