25 de mayo de 2022
Mujeres indígenas exigieron el fin de prácticas coloniales de violencia sexual y racial
El Tercer Parlamento de Mujeres y Diversidades IndÃgenas que se realizó hasta este miércoles en Chicoana, provincia de Salta, acordó acciones de urgencia contra la violencia de género racista y presentará el viernes 3 de junio, sumándose a las movilizaciones del “Ni una menosâ€, un "exigitorio" al Estado argentino para terminar con las violaciones de niñas, mujeres y diversidades indÃgenas.
Luego de tres largas jornadas de intercambios, unas 250 mujeres provenientes de 21 naciones y pueblos indÃgenas decidieron por consenso tomar una serie de medidas orientadas a poner fin a las prácticas abusivas y violentas con motivos de género y discriminación, que calificaron de “colonialesâ€.
“El 3J marchamos contra la violencia y para decir basta al chineoâ€, aseguraron las mujeres y travestis trans reunidas en plenaria, tras haber pasado toda la mañana del martes compartiendo sus experiencias y las de otras mujeres y niñas que habitan las comunidades indÃgenas y han sido vÃctimas de violaciones y abusos sexuales.
El Movimiento de Mujeres IndÃgenas por el Buen Vivir, organizador de este encuentro que tuvo lugar en una escuela rural de la localidad de Chicoana, ubicada a unos 40 kilómetros al sur de la ciudad de Salta, viene trabajando para concientizar y visibilizar el “chineoâ€, que describen como “crimen de odio hacia nuestras niñas y niñes indÃgenasâ€
Según explican desde el Movimiento, “el "chineo" no es una práctica cultural sino una práctica sistematizada colonial perpetrada por hombres criollos hacia nuestras comunidadesâ€. Lleva ese nombre porque los españoles y luego los criollos llamaban "chinas" a las niñas indÃgenas por sus ojos rasgados.
“La palabra chineo no surge del pensamiento ancestral indÃgena, la palabra chineo le pertenece al opresor, al invasor, al criollo violador. Esta palabra tiene una carga racista, misógina y genocidaâ€, aseguran las mujeres, quienes eligen utilizar este término para demostrar la “racialización†de este tipo de violencia de género.
Hablar de las violencias en las comunidades
La última jornada completa del Tercer Parlamento de Mujeres y Diversidades IndÃgenas estuvo dedicada a hablar del “chineo†y los tipos de violencias que sufren las niñas y mujeres en las comunidades, temas muchas veces silenciados y difÃciles de expresar con palabras. Por eso se decidió trabajar primero en seis grupos, donde las mujeres pudieran exponer sus problemáticas y experiencias en espacios más reducidos, para luego llevar las conclusiones a una plenaria con todas las participantes.
Allà apareció el dolor profundo, el llanto, la rabia, la impotencia. En uno de los grupos "surgió que la mayorÃa de las mujeres de las que estábamos allà habÃan sido violadas de niñas". Muchas de ellas contaron los abusos que sufrieron por parte de hombres blancos y también por otros de sus comunidades y en el interior de sus propias familias.
Hablaron de las dificultades que atraviesan las niñas para llegar hasta las escuelas que están alejadas de las comunidades y muchas veces no tienen otra forma de acceder que caminar largos trayectos para ir a estudiar. “Desde lejos vienen a la escuela, las agarran, las llevan, las violan, las matanâ€, denunció una mujer guaranÃ.
Durante los intercambios grupales, recordaron el caso de la maestra Evelia Murillo, que fue asesinada el 3 de octubre de 2014 en la escuela-albergue de la misión wichi El Bodabal, en el norte salteño, por defender a una joven de un violador, quien terminó matando a la docente de un disparo de escopeta en el pecho.
También denunciaron las complicidades que se dan muchas veces al interior de las comunidades, donde hombres indÃgenas, incluso dentro de las mismas familias, abusan de las niñas y jóvenes, sin que estos casos salgan a la luz. “No queremos más encubridores y encubridoras, porque a veces es el longo o el cacique (autoridades indÃgenas) y no lo queremos exponerâ€, alertó una hermana mapuche.
“Necesitamos hablar de violencia sexual en nuestras comunidadesâ€, reflexionó una travesti trans indÃgena, quien aseguró que “esta batalla contra la violencia es contra la violencia sexualâ€, a lo que otra agregó que “es violencia sexual pero también violencia racistaâ€.
“En los cuatro puntos cardinales sufrimos discriminación, violación, robo de niñosâ€, sentenció por su parte una mujer kolla que propuso una serie de acciones para visibilizar las problemáticas y pidió trabajar para “salvar a nuestras hijas y las próximas generacionesâ€.
Finalmente, todas las mujeres y diversidades participantes del encuentro coincidieron en la importancia de trabajar juntas para condenar los diferentes tipos de violencias que sufren y tomar acciones colectivas en este sentido, entre ellas la campaña #BastadeChineo.
Complejidades en torno a la problemática de las violencias
La weychafe (guerrera) mapuche Moira Millán, referente del Movimiento de Mujeres IndÃgenas por el Buen Vivir, hizo hincapié en las múltiples complejidades que conlleva “abolir la práctica colonial del chineo†y las violencias hacia las niñas y mujeres indÃgenas.
Millán reflexionó sobre las condiciones inhumanas en las que viven las comunidades indÃgenas en el norte del territorio argentino, la falta de agua, de salud, de acceso a las escuelas y de protocolos en los casos de violencia de género, entre muchas deudas pendientes del Estado con estos pueblos históricamente postergados.
Ante esta compleja situación, la luchadora mapuche aseguró que “no hay desamparo, hay genocidio†y pidió por “la abolición del chineo y la eliminación de la naturalización de esas prácticasâ€, que “la sociedad toda tiene que condenarâ€.
En este sentido, las mujeres reunidas en el Tercer Parlamento de Mujeres y Diversidades IndÃgenas evidenciaron la urgencia de exigir que se tomen medidas para terminar con este tipo de violencia sexual y racial, y por eso acordaron llevar lo que llamaron un "exigitorio" al Estado argentino.
Los principales reclamos consisten en que se declare crimen de odio al “chineoâ€; que se reconozca que no es una práctica cultural sino una “práctica colonial sistemáticaâ€; que sea declarada imprescriptible; que se responsabilice e inhabilite a trabajar en territorios indÃgenas a empresas que tengan entre sus empleados a violadores; que se responsabilice, inhabilite y se dé baja deshonrosa a policÃas, gendarmes y/o militares que violen mujeres indÃgenasâ€.
Otra de las exigencias es que se embarguen los bienes de los violadores y en este punto Millán aclaró que no aceptan la palabra "reparación", porque no se puede reparar el daño provocado por estos crÃmenes. Lo que exigen, en cambio, es el embargo de los bienes de los violadores para asistir a las vÃctimas de violencia y hacer campañas de prevención. "Hemos esperado 200 años", aseguró, "esto es un genocidio y nos vamos a defender".
Mujeres y Diversidades IndÃgenas reunidas en el parlamento que se realiza en Salta acuerdan acciones en el marco de la campaña
#BastadeChineo
El “chineo†es una práctica colonial que consiste en “la violación de niñas indÃgenas†y reclaman que sea declarado como crimen de odiopic.twitter.com/7lZm3O8SMY
— Agencia Télam (@AgenciaTelam)May 24, 2022
Sanar el dolor y seguir luchando
Este Tercer Parlamento de Mujeres y Diversidades IndÃgenas, tras los que se hicieron en el año 2018 en Ensenada, provincia de Buenos Aires, y en 2019 en Las Grutas, RÃo Negro, significó un enorme desafÃo al reunir en Salta a 250 mujeres de diferentes pueblos y comunidades remotas de una forma autogestiva para trabajar sobre los problemas complejos urgentes y profundos que atraviesan las mujeres y diversidades indÃgenas.
En el encuentro no sólo se trató la problemática de las violencias, sino que se abordaron temas como
la economÃa autogestiva en el taller de Hacedoras por el Buen Vivir
, la importancia de la comunicación propia, junto a la Agencia Presentes, donde participaron diferentes iniciativas y medios comunitarios como“La voz indÃgenaâ€
, los derechos de los pueblos originarios y la historia del genocidio indÃgena.Otra parte muy importante del Parlamento consistió en la realización de ceremonias, con la participación de mujeres-medicina de los pueblos Aymara y Purépecha, invitadas especialmente de Bolivia y México para compartir momentos de sanación espiritual.
De esta forma, las mujeres y diversidades reunidas en Chicoana participaron de diferentes ceremonias, como la de apertura para pedir permiso a las fuerzas de la naturaleza y los antepasados; otra que se realizó con el fin de restablecer la armonÃa con los bebés no nacidos a raÃz de los abortos que se producen en las comunidades; el momento de sanación espiritual luego de conversar sobre las violencias sexuales de las que fueron vÃctimas; y, finalmente, la ceremonia de despedida, con un cÃrculo de reciprocidad para dar cierre a más de tres dÃas de intensos intercambios, aprendizajes y acciones colectivas.
¿Qué es el chineo? Es la violación a niñes indÃgenas por parte de criollos. Empezó con el colonialismo y es un abuso que sigue vigente e impune en el norte de Argentina y en varios puntos de América Latina.
pic.twitter.com/2tb2hkxTov
— Agencia Presentes (@PresentesLatam)May 24, 2022



