10 de marzo de 2017
Alarmante: considerable aumento de la pobreza
Un� informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica arrojó� que el 32,9 % de la población no puede satisfacer sus necesidades básicas� y que hay 1.5 millones de nuevos pobres.
El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA) sostuvo que la tasa de pobreza en Argentina es del 32,9 por ciento, medida hasta setiembre del año pasado, y que tiene como principal afectado a “segmentos de clase media baja o sectores populares vinculados a la economÃa informalâ€.
En tanto, advirtió que “la desigualdad persistente y la pobreza estructural son resultado de un modelo económico-productivo concentrado y desequilibrado con efectos de exclusión y desigualdad a nivel socio-laboralâ€.
Además, planteó que, “aunque devengan inversiones, no habrá derrame hacia los sectores menos dinámicos si no hay polÃticas activas de desarrollo local-regional, hacia el sector informal y las economÃas socialesâ€.
Asà lo afirmó la UCA en un nuevo informe difundido este mediodÃa, titulado “Pobreza y desigualdad por ingresos en la Argentina urbana 2010-2016â€, que fue presentado en conferencia de prensa en la sede de la universidad por el director de Investigación del Observatorio, AgustÃn Salvia.
‘La tasa de pobreza ascendió de 29 por ciento a fines de 2015 a 32,9 en el tercer trimestre de 2016, lo cual significarÃa un aumento de 1,5 millones de nuevos pobres (cerca de 13 millones de personas por debajo de la lÃnea de pobreza). Estos niveles serÃan los más altos de los registrados desde 2010 a la fechaâ€, precisa el informe conocido este mediodÃa.
En tanto, ubica la indigencia en el 6,9 por ciento y aclara que estos porcentajes son “significativamente superiores†entre la población en hogares perceptores de programas de transferencias por fuera del sistema contributivo.
"Entre ellos, la indigencia y la pobreza alcanzan a 13,8 por ciento y a 61 por ciento de las personas, respectivamente. En contrapartida, tanto la indigencia como la pobreza son menores al promedio entre la población que habita en hogares con transferencias contributivas o sin prestaciones", añade.
Según el Barómetro, “durante el último año, las medidas de ajuste económico, el contexto internacional adverso, la polÃtica anti-inflacionaria y la rezagada inversión privada y pública habrÃan agravado el escenario de crisis, más recesivo y adverso en materia de empleo y poder adquisitivo para amplios sectores socialesâ€.
"Si bien este shock habrÃa sido mucho más fuerte durante el primer semestre del año, la situación no se habrÃa revertido durante la segunda parte del año. El proceso habrÃa generado un mayor deterioro laboral y en los ingresos de los sectores medios bajos informales, asà como una profundización de la indigencia en los sectores más vulnerables", sostiene.
Al comparar indicadores desde el 2010 hasta el tercer trimestre de 2016, el informe señala que las tasas de pobreza e indigencia “retomaron los niveles de 2009†pero “muy lejos de crisis sociales atravesadas históricamente por el paÃs†como la del 1988-1990 o 2001-2002.
En tanto, aclara que los niveles actuales de pobreza “se asemejan a escenarios como los de 1983, 1987, 1994 o 2009â€, y señala que “la actual coyuntura parece remitir a procesos recesivos generadas por efectos de crisis financieras como la del ’Tequila’ o dinámicas inflacionarias post-devaluación como en los ’80 o en 2014â€.
En tanto, el Barómetro destaca que “si bien en el segundo semestre se registró una baja notoria en el ritmo inflacionario y, al final del mismo, habrÃa tenido lugar una efectiva recuperación del empleo, hacia el tercer trimestre del año no se evidenciaban cambios significativos en el nivel de actividad ni en la demanda laboralâ€.
Remarca además que esta situación “fue amortiguada, tanto en el segundo como en el tercer trimestre, por actualizaciones establecidas por ley en los montos jubilatorios, pensiones y programas sociales, entre otras medidas compensatoriasâ€.
Asimismo, el Observatorio destaca como un “cambio muy positivo†que el Indec haya comenzado con el gobierno de Mauricio Macri una “recuperación y difusión de información estadÃstica confiable y vuelve a aclarar que con estos informes “no se busca debatir con el organismo oficial†sino que el objetivo es “complementar y profundizar en el estudio de la pobreza y la desigualdadâ€.
A modo de conclusión, la UCA indica que durante el perÃodo del Bicentenario “los indicadores laborales muestran la persistencia de la pobreza y desigualdades estructurales†y que “todavÃa estamos lejos de garantizar los derechos mÃnimos de inclusión social para una parte importante de la sociedadâ€.
‘La evolución de distintos indicadores de las condiciones materiales no ha sido equitativa al interior de la estructura social. Los más perjudicados en lo que respecta a las capacidades de subsistencia fueron los hogares de estratos muy bajos y de espacios segregadosâ€, concluye.
