Por Gabriel Calisto

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Si 2016 fue el año de la transición, el que entra será el del examen permanente. La gran vara del respaldo popular será, como corresponde en la democracia, el resultado de las elecciones de medio término. El ajuste encarado por el gobierno nacional generó resistencias tanto políticas como sociales.

Enero comenzará con nuevas subas. Está confirmada la de los combustibles, pero otros ministerios (como Transporte) ya anticiparon que también necesitan “correcciones”. Las decisiones económicas chocarán con las necesidades políticas.

Por eso, “Crónica” consultó a especialistas de distintos ámbitos para “imaginar” cómo estará el presidente Macri el 10 de diciembre de 2017, promediando su primer mandato.

Cuestión de números

Achicar el déficit y ganar las elecciones es un oxímoron de difícil solución para el gobierno. Tal como lo aseguró un intendente peronista del conurbano bonaerense a “Crónica”, “la economía va a definir la suerte electoral de Cambiemos”.

“Si la obra pública consigue levantar los números del empleo, el Presidente podrá respirar. Si no mueven el aparato estatal en favor del mercado interno, van a tener serios problemas”.

La apuesta a lo público como motor de la economía es parte del giro al que se vio forzado Cambiemos tras la inexistencia del prometido “segundo semestre”. Sin reactivación privada, no quedó alternativa que impulsar como nunca la obra pública para resucitar el mercado interno.

Los economistas consultados aseguran que volver a crecer no será tan fácil como dicen desde el oficialismo. “En un contexto de crisis y despidos, si vos ahora le das plata a la gente, la va a guardar porque le generaste miedo”, le dijo uno de ellos a este diario.

En lo político, la gran incógnita es ver hasta dónde durará la confianza social en el camino encarado por el gobierno. “La gente que lo votó todavía tiene esperanza, pero el crédito se acaba. 2017 va a ser más exigente”, razonó un jefe comunal bonaerense.

Para otros, como Francisco Durañona (San Antonio de Areco), las elecciones serán el escenario para “un triunfo de un frente peronista que impida seguir destruyendo logros”.

La negociación política seguirá siendo clave. Quizás el actual enfrentamiento del Presidente con el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, sea una exageración mutua. Uno, para ser el líder de la oposición; otro, para dejar al kirchnerismo fuera de juego.

Viento de cola

Mientras el tablero electoral se perfila de lleno hacia 2017, con varios protagonistas que aún no definen sus posiciones (Florencio Randazzo, Facundo Manes y hasta Cristina Kirchner no confirmaron su participación electoral), el gobierno tiene un dato que despierta optimismo: en la categoría de diputados, los guarismos de este año competirán con los de 2013.

En Buenos Aires, madre de todas las batallas, Cambiemos no se presentó. Por lo que cualquier cifra que obtenga será ganancias. Massa y su Frente Renovador, en tanto, deberán revalidar su victoria que frenó al kirchnerismo. Para el Frente para la Victoria la exigencia será similar. En especial en el Senado, donde hoy tiene abrumadora mayoría, que competirá frente a lo logrado en 2011, quizás su mejor elección.

Intendentes

Gustavo Menéndez, Merlo

“Si la economía repunta, Macri estará respirando aliviado en diciembre de 2017. Si, en cambio, se mantiene el proceso de ajuste actual, no descarto que llegue tras haber perdido las elecciones y pensando en cómo salir en 2019 sin haber dejado un daño social histórico”.

Jorge Macri, Vicente López

“Lo imagino más tranquilo, asentado en el puesto y con el país en marcha. Mauricio va a estar consolidado tras el éxito electoral de las elecciones de medio término. Lo vamos a volver a ver sonreír, como en el 2015. No tengo dudas”.

Sindicalistas

Horacio Ghilini, Docentes privados

“Ahora que el gobierno nacional aceptó que el consumo no es nocivo para nuestro pueblo y se constituye en un motor económico, es de esperar que dentro de un año el Presidente y su equipo tomen conciencia de otras cuestiones básicas”.

Sergio Sasia, Ferroviarios

“Más que pensar cómo encontraremos al gobierno dentro de un año, esperamos que sea a la altura de las circunstancias respecto de puntos no negociables: salarios dignos, capacitación y defensa de los jubilados”.

Economistas

Andrés Asiaín

“El gobierno, por necesidad electoral, va a pasar del ajuste a un conjunto de medidas para mantener el consumo. Van a ingresar capitales especulativos orientados a la ganancia de corto plazo, como en los ‘90. Habrá alguna mejora en obra pública para apuntalar el empleo”.

Fernando Navajas

“Habrá una inflación que baja más lentamente de lo que pronostica el gobierno (17%) y un nivel de actividad también más lento que la recuperación anunciada (3,5%). Si uno mira fríamente no sólo los números sino las frases que salen de la boca de los que opinan, hay cada vez menos optimismo”.

Diputados

Pablo Tonelli, Cambiemos

“Vamos a ver materializados los avances del nuevo rumbo planteado. Esto incluye reparaciones históricas con los jubilados, el quite de los cepos que nos impedían crecer, el refuerzo de la ayuda a quienes más lo necesitan, la normalización con el mundo y la recuperación del Congreso”.

Axel Kicillof, FpV

“Si Macri persiste con estas políticas, veo muchísimas dificultades tanto económicas como políticas. Está el doble componente: haber incumplido su promesa electoral y desarrollar un programa económico neoliberal que siempre desembocó en exclusión y crisis”.