Por Gastón Monjes 

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Un año pasó de uno de los momentos más duros en la vida de Ulises José De Negris, un hombre de 76 años que "en los últimos 30 meses" solamente vio "15 minutos" a su pequeña hija. En noviembre del año pasado, en Jujuy, había conseguido la orden judicial para volver a Buenos Aires con la niña que hoy tiene ocho años.

Fue a comprar los pasajes pero, cuando volvió a buscarla, la niña ya no estaba. Nunca más supo nada de ella. Ahora, desesperado, está a punto de emprender un nuevo viaje al norte del país decidido a encontrar a la luz de su vida.

Su historia está marcada por los desencuentros. Tras la separación de la madre de Sol, la Justicia le otorgó a De Negris la tenencia. Vivían en Pilar, donde la niña iba a la escuela hasta que, un día, cuando fue a buscarla, ya no estaba.

Era 2014, año en el que comenzó el calvario. "Busqué a mi hija durante 17 meses y la encontré por intermedio del Ministerio de Educación. Fui a Jujuy en noviembre del año pasado a buscarla. Entonces, la jueza me reconoció la tenencia y me dijo que fuera a sacar los pasajes, pero cuando volví mi hija ya no estaba", lamentó.


No baja los brazos


Con sus 76 años a cuesta, Ulises De Negris prepara su auto y sus bolsos para emprender el viaje más duro, aunque la recompensa puede ser maravillosa. "A principios de diciembre me voy a Jujuy. Tengo que encontrar a mi hija a costa de lo que sea, la tengo que recuperar. Tengo la responsabilidad de su tenencia y aunque deje la vida, voy a ir para allá", le aseguró a "Crónica".

El principal problema que enfrenta es que no tiene ningún dato sobre dónde comenzar la búsqueda.

"Su problema más grave es la madre, a la que le hice una denuncia y está prófuga de la Justicia", dijo, motivo por el cual "no debe tener un trabajo en blanco". "No sé si mi hija está escolarizada, por eso no sé dónde puede estar", siguió su triste relato, conteniendo las lágrimas.

"La que está pagando la culpa de todo es mi hija, pero no tiene que pagar. Sol no hizo nada en su vida, sólo darme amor, felicidad, ternura y yo hice lo mismo, le dediqué todo junto con mi madre, la criamos juntos, porque su mamá, que es enfermera, nunca estaba. Ella nunca le dio un beso, sólo le gritaba, le tiraba del pelo", recordó De Negris, quien está dispuesto a dejar su vida para encontrar a la pequeña.

"Hasta el último minuto de mi vida se lo doy a ella, no hay un minuto que no esté rezando para que esté bien, para que tenga un plato de comida", reveló este hombre que está por comenzar su travesía más importante: "Es mi vida y no me voy a ir de este mundo sin darle un beso".