11 de julio de 2016
El gobierno, sin margen para los tarifazos
"El trabajo sucio está mayormente hecho�”". Ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay. "�“Lo peor ya pasó"�”. Jefe de gabinete, Marcos Peña. �“"Hay una luz al final del túnel, pero vamos a salir recién en 2017�”". Gabriela Michetti, vicepresidenta. No es un compilado de frases desafortunadas de funcionarios, es la explicación al cambio en el discurso oficial.
Por Gabriel Calisto
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Para el gobierno de Mauricio Macri, ese “trabajo sucio” que ya se hizo fue el ajuste económico. Poner el freno de mano en la economÃa, vÃa suba de tarifas de servicios públicos, combustible y transporte, para asà achicar vÃa reducción de consumo la inflación y “normalizar” la economÃa nacional. Ahora sÃ, se podrÃa avanzar en la “seguridad jurÃdica”, que llevarÃa a empresas a invertir en el paÃs. Pero...
El “sinceramiento” de la economÃa fue brusco. Se hizo mal. Como tantas otras cosas. Los parches posteriores (lÃmite del 400% a residenciales, del 500% a pymes) no alcanzaron a detener el malestar y la ola de reclamos ante la justicia. Simplemente, la gente no lo puede pagar. Los empresarios, tampoco.
Con un paso burocrático, porque nunca frenan el aumento, el gobierno hubiese tenido el aval judicial que hoy pone en jaque todo su plan económico. No hubo audiencia pública, y desde ahà numerosos jueces en todo el paÃs hicieron lugar a los amparos pedidos por clubes de barrio, por intendentes, por gobernadores, por concejales, por cámaras empresarias.
Ahora, la Corte Suprema deberá definir si mantiene la suspensión del tarifazo de gas, dictado el último jueves, y no se descarta que se expida sobre el incremento de la luz. Si la implementación se retrasa, el gobierno no tendrá mucho margen para volver a la carga con nuevas subas, que dispararÃan otra vez una inflación que, lejos de bajar, subió considerablemente.
Macri desperdició capital polÃtico, perdió tiempo y, en el amanecer de un año electoral, repetir una fórmula que ya fracasó serÃa fatal. Por eso, desde distintos ministerios ya tienen el plan B.
El primero fue un fracaso.
