29 de abril de 2025
Viktoriia Roshchyna, la periodista ucraniana que intentó exponer el brutal sistema de cárceles secretas rusas y terminó muerta
Desde “los garajes” de Melitopol hasta la prisión de Taganrog, la comunicadora documentó los centros de detención ilegales del Kremlin. Desapareció en agosto de 2023 y su cuerpo fue encontrado cinco meses después con severos signos de tortura
Antes de uno de sus últimos viajes periodÃsticos, su padre, Volodomyr Roshchyn, recordó que su hija habÃa llevado a casa un chaleco antibalas y un casco agujereado. Le pidió que se quedara, pero ella respondió: “Tengo que irmeâ€.
Esta determinación que la caracterizaba la llevó a investigar uno de los aspectos más oscuros del conflicto, una labor que ahora otros periodistas han asumido como legado.
Roshchyna habÃa estado detenida principalmente en Taganrog SIZO-2, en el sur de Rusia, un centro clave en una extensa red de prisiones rusas y centros de detención improvisados donde miles de civiles ucranianos han sido encarcelados durante la guerra, muchos sin cargos y en régimen de incomunicación.
Este antiguo centro de detención de menores se convirtió en escenario de malos tratos fÃsicos y psicológicos sistemáticos, según documentos judiciales, registros de adquisiciones de prisiones y testimonios de investigadores ucranianos, abogados rusos, funcionarios de inteligencia europeos y nueve ex prisioneros.Yevgeny Markevich, prisionero de guerra en Taganrog, recuerda haber oÃdo a Roshchyna dirigirse a los guardias desde su celda:
“Les dijo a los guardias de la prisión directamente a la cara: ‘Son ocupantes, han entrado en nuestro paÃs, están asesinando a nuestra gente.... Nunca cooperaré con vosotros’â€, dijo Markevich. “Probablemente la salvó el hecho de ser mujer. Si yo hubiera dicho algo asÃ, me habrÃan matado en el actoâ€.Colegas describen a Roshchyna como una especie de lobo solitario, una periodista obstinada que se atrevÃa a cubrir historias que otros evitaban. Tras la invasión rusa de febrero de 2022, fue una de las pocas periodistas ucranianas que informó desde territorios ocupados, primero para el medio digital Hromadske y luego como freelance para Ukrainska Pravda.
“Desde el 22 de febrero, la vida de todos los ucranianos ha cambiado. ... Casi todos los ciudadanos se convirtieron en soldados, incluidos los periodistasâ€, declaró en un mensaje de vÃdeo en octubre de 2022, tras recibir el Premio al Valor en el Periodismo. “Hemos permanecido fieles a nuestra misión, transmitir la verdadâ€.“Se arriesgó no por valentÃa o por ser reconocida, sino porque creÃa que era su deberâ€, dijo Nataliya Gumenyuk, compañera de reportaje de Roshchyna en Hromadske.
Poco después, Roshchyna fue detenida en un puesto de control cerca de Berdyansk. Después de ser interrogada por soldados rusos, fue entregada al FSB (Servicio Federal de Seguridad ruso). Tras casi una semana de detención, fue liberada el 21 de marzo, pero sólo después de que los guardias la filmaran leyendo una declaración preparada en la que “agradecÃa†a los soldados rusos haberle salvado la vida.En los meses siguientes, Roshchyna documentó la anexión ilegal de territorios ucranianos, investigó al Grupo Wagner y publicó informes sobre funcionarios rusos presuntamente responsables del secuestro de miles de niños ucranianos. También documentó la implicación del FSB en detenciones arbitrarias y torturas.
A mediados de 2023, cuando organizaba un nuevo viaje a los territorios ocupados, su editora en Ukrainska Pravda, Sevgil Musaieva, recordó un mensaje donde Roshchyna mencionaba que habÃa descubierto nuevas pistas sobre agentes del FSB implicados en centros de detención y tortura, asà como sobre responsables de la muerte de dos adolescentes. Cuando Musaieva expresó preocupación por el viaje, Roshchyna insistió:Los registros muestran que en julio de 2023, Roshchyna emprendió un viaje a los territorios ocupados pasando primero por Polonia, luego Letonia y finalmente Rusia. Ocho dÃas después de cruzar la frontera rusa, fue detenida por las autoridades en Enerhodar.
Ex prisioneros describieron este lugar como un complejo de cámaras de tortura con escasas raciones de comida. Maksim Ivanov, un ex cautivo, relató palizas brutales e incesantes. “Me dijeron que morirÃa y nadie lo sabrÃaâ€, afirmó.
Seis ex detenidos describieron una experiencia similar al llegar a la prisión de Taganrog, uno de los 29 lugares identificados por periodistas en la Ucrania ocupada y Rusia donde los prisioneros ucranianos afirmaron haber sido sometidos a torturas y malos tratos. Taganrog SIZO-2 fue descrito por antiguos prisioneros como uno de los centros más notorios y violentos, donde Roshchyna pasó más de ocho meses detenida.
“La gente... simplemente se arrastraba en una celdaâ€, recordó Serhii Taraniuk.
Yelyzaveta Shylyk, oficial retirada del ejército ucraniano detenida cuando intentaba huir de Luhansk, describió condiciones degradantes como la prohibición de reÃr, agua del grifo “verdosa†y comida infestada de cucarachas. “Durante la primera semana, me negué a comerâ€.
Los ex prisioneros relataron que los interrogatorios incluÃan desnudez forzada, humillación sexual y amenazas de violación. Una mujer civil describió cómo la sentaron frente a unos 20 interrogadores y guardias mientras obligaban a un preso desnudo y atado a “inclinarse hacia ella†mientras todos se burlaban. “PodrÃa haber olvidado mi propio nombre en ese momentoâ€, declaró.
Los detenidos que se resistÃan eran sometidos a abusos adicionales, incluidas palizas mientras estaban suspendidos de barras similares a las de un gimnasio. En otra habitación habÃa una bañera: Shylyk recordó que los guardias la mantuvieron bajo el agua hasta perder el conocimiento. “Me desperté con el escozor de las porras. Me rompieron cuatro costillasâ€.Julian Pylypei, ex marine de 30 años, recordó haber oÃdo a guardias hablar de “un tipo que murió durante los interrogatoriosâ€. Chaplya mencionó que a veces oÃa cuerpos inertes golpeando contra el suelo mientras los guardias los arrastraban por el pasillo.
Antiguas detenidas describieron la vigilancia constante dentro del bloque de celdas. A menudo se les ordenaba permanecer durante horas a la vista de una estrecha mirilla, visible para los guardias que patrullaban. Dos veces al dÃa, los presos eran obligados a permanecer de pie frente a la pared del pasillo, con las piernas abiertas, mientras los guardias los golpeaban por detrás.
En abril de 2024, tras casi ocho meses sin noticias, el padre de Roshchyna recibió la confirmación de que su hija estaba detenida en Taganrog. Según testimonios, Roshchyna inició una huelga de hambre en junio y fue hospitalizada en julio por deterioro de su salud.
A finales de agosto, su padre recibió una breve llamada telefónica de cuatro minutos de su hija.
Roshchyn comentó que su hija accedió a seguir comiendo y prometió que volverÃa a casa en septiembre. “Vika dijo que nos echaba de menosâ€, recordó.
Sin embargo, Chaplya declaró que el 9 o 10 de septiembre lo trasladaron junto a una mujer de unos 50 años en lo que cree que fue el único traslado antes del intercambio del dÃa 13. “Viktoria no salió en nuestro camiónâ€.
El 10 de octubre, el padre de Roshchyna recibió una carta de las autoridades rusas informándole de la muerte de su hija. Durante meses, se negó a aceptar la noticia y envió múltiples solicitudes de información que fueron rechazadas.
Los fiscales de Kiev investigan ahora la muerte de Roshchyna como crimen de guerra. Su padre ha solicitado pruebas de ADN adicionales para confirmar la identidad del cuerpo.
“Ella era el puente entre Ucrania y los territorios ocupadosâ€, dijo Musaieva. “Tras su desaparición, no hay cobertura. La gente de Ucrania no conoce la experiencia de la vida bajo ocupaciónâ€.
