29 de abril de 2025
Así será la primera jornada del cónclave que elegirá al sucesor de Francisco: horarios y ritos de un evento histórico
Las actividades del miércoles 7 de mayo comenzarán por la mañana con la misa “Pro Eligendo Pontifice” para luego dar paso al inicio formal del proceso de elección a la tarde
A partir de ese momento comenzarán las votaciones, con dos escrutinios programados para cada mañana y cada tarde, hasta que un candidato alcance la mayorÃa de dos tercios.
En la procesión hacia la Capilla Sixtina participarán también el cardenal encargado de pronunciar la meditación inicial, el secretario del cónclave, el vicecamarlengo, miembros de los colegios de protonotarios apostólicos y prelados auditores de la Rota Romana, ceremonieros pontificios, el secretario del cardenal que presidirá el cónclave y la Capilla Musical Pontificia.
Podrán acceder a la Capilla Sixtina, además, funcionarios de la SecretarÃa de Estado, el regente de la Casa Pontificia, religiosos de la SacristÃa Pontificia, sacerdotes para confesiones, el coronel de la Guardia Suiza y personal de apoyo de diversas dependencias vaticanas, como el Dicasterio para la Comunicación y la Dirección de Salud e Higiene.El lunes 5 de mayo tendrá lugar el juramento del personal que asistirá a los purpurados durante el cónclave, incluyendo enfermeros y celebrantes litúrgicos.
En la sexta reunión de cardenales, desarrollada este martes en el Aula Nueva del SÃnodo, Dom Donato Ogliari, abad benedictino de San Pablo Extramuros, dirigió la meditación de apertura. En su reflexión, instó a los cardenales a vivir el cónclave como un “Cenáculo†abierto al mundo y no como un “lugar cerradoâ€, confiando en “la libertad del EspÃritu†que “rejuvenece, purifica y creaâ€.Además, animó a aprender de Jesús la mansedumbre y la humildad, para construir una Iglesia “abierta, valiente y proféticaâ€, que “aborrece las palabras y los gestos violentos†y se convierte en “voz de los sin vozâ€.
Ogliari subrayó que una Iglesia arraigada en Cristo debe ser “madre y no madrastraâ€, atenta a los pobres y a los descartados, recordando que la pobreza es, según la enseñanza del papa Francisco, una “cuestión que concierne a la doctrinaâ€. En este sentido, aseguró que la Iglesia “no dejará de tener los ojos y el corazón bien abiertos sobre los últimos de la tierraâ€, soñando “incluso con lo que parece imposibleâ€. En su meditación, el abad abordó también los desafÃos que enfrenta la Iglesia, entre ellos los cambios antropológicos, los conflictos bélicos, las autocracias, los nacionalismos, la devastación ambiental, los riesgos de las tecnociencias, las migraciones y la secularización de las sociedades. Señaló que ante esta encrucijada, la Iglesia debe recorrer “sin miedo†el camino del diálogo, “intensificado por el papa Francisco en todos los frentesâ€.Advirtió que enfrentar estas dificultades no debe llevar a la “autocompasión estérilâ€, sino a reconocer también “el inmenso bien que la Iglesia hace en toda latitudâ€.
Dom Ogliari utilizó también la imagen del taller del alfarero para representar el trabajo paciente de la Iglesia: “Una Iglesia que sabe ser paciente es una Iglesia que sabe esperar, apasionada por el futuroâ€.
