30 de enero de 2025
Sergio Díaz-Granados: “No va a haber desarrollo sin seguridad, y no va a haber seguridad sin desarrollo”.
El titular del Banco de Desarrollo habló con la prensa durante el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2025. También mencionó los desafíos del proteccionismo, la necesidad de integración regional y el impacto del cambio climático
Uno de los problemas estructurales de América Latina es su bajo nivel de comercio interno. “Somos una de las regiones que menos comercia entre sÃ. Estamos hablando del 15% del comercio de bienes y servicios dentro de América Latina y el Caribe, en comparación con el 30% o hasta el 50% en otras regiones como Europa o Asiaâ€, explicó. Esta falta de integración es una de las principales debilidades del continente: “En la medida en que surjan voces o acciones que fragmenten el comercio, la región tiene que trabajar en una mayor integración. Tenemos que ir exactamente en la dirección contrariaâ€.
El objetivo de tener una cita regular para debatir el desarrollo económico se rumiaba en CAF hace bastante. “HabÃa una ausencia, un vacÃo en la región de diálogo y de encuentro, y hoy hemos visto que es posible hacerloâ€, observó. “Han estado presentes autoridades locales de América Latina y el Caribe, dirigentes públicos y lÃderes de la región para conversar y acordar acciones. Más de 1.400 personasâ€.
América Latina mantiene una relación estructural con tres grandes bloques económicos: Estados Unidos, China y la Unión Europea. “En Estados Unidos viven 60 millones de latinos, y por eso recibimos USD 190.000 millones en remesas anualesâ€, señaló DÃaz-Granados. En cuanto a comercio, la dinámica varÃa según la región: “Desde México hasta Colombia, el principal socio comercial es Estados Unidos. De Colombia hacia el sur, el principal socio comercial es Chinaâ€. Por otro lado, el mayor inversor en generación de empleo es la Unión Europea. “Las empresas europeas generan más de 800.000 empleos en América Latina, con inversiones que superan los € 800.000 millonesâ€.
En ese contexto de grandes jugadores globales, CAF defiende la neutralidad de la región. “No queremos ser una novia en disputaâ€, afirmó, en referencia a las crecientes tensiones entre Estados Unidos y China. “Queremos simplemente ser lo que hemos sido siempre: una región de pazâ€. La ventaja estratégica de América Latina es que puede aportar soluciones a la economÃa global en sectores clave: “Tenemos mucho que aportar en alimentos y energÃaâ€.“Sabemos que América Latina y el Caribe es una de las regiones más perjudicadas por el cambio climático, a pesar de que no hemos sido la que más ha inducido el problemaâ€, dijo el presidente de CAF ante una pregunta sobre la transición energética, y sus problemas, en la región. “El año pasado vimos pérdidas por más de USD 7.000 millones por inundaciones, por sequÃas, por incendiosâ€.
La misma diversidad enorme de los paÃses hace que también sean “los más frágiles en el cambio climáticoâ€, siguió. “Tenemos que preparar mejor a la región para enfrentar lo que ya se vieneâ€. Para eso, el banco de desarrollo reforzó su financiamiento verde, que ha llegado a la meta del 41% antes de 2026, cuando esperaba hacerlo, con inversiones en movilidad eléctrica, agua potable, saneamiento y energÃa renovable. “Es un aporte, pero dista mucho de lo que la región necesitaâ€, reconoció. “Los problemas están subiendo en ascensor y nosotros vamos por la escaleraâ€.El desafÃo no es sólo ampliar ese porcentaje: “Lo más complejo es mantenerloâ€, dijo DÃaz-Granados. Con todo, la región tiene una oportunidad única para liderar en sostenibilidad. “Tenemos nuestras cartas y hay que saberlas jugarâ€. AludÃa, por ejemplo, a las energÃas en la región: “Tenemos un gran potencial para desatar la inversión privada y para hacer mucho más fuerte y resiliente a América Latina y el Caribe al consolidar los mercados energéticos, desde gas natural hasta energÃa hidráulicaâ€.Mientras el presidente de CAF hablaba con la prensa, Marta Lagos, directora fundadora de la Corporación Latinobarómetro, se preparaba para presentar el informe más reciente sobre la percepción de la democracia en la región. DÃaz-Granados la spoileó en su charla con la prensa: “Estamos viviendo un tiempo de mucha desafección a la democracia. Hace 20 años, el 50% de los latinoamericanos creÃa en la democracia. Hoy, apenas 27%â€.Tras citar las cifras del informe, analizó que no se trata solo de un problema polÃtico, de lo cual se ha hablado bastante: es también un obstáculo directo para el desarrollo. “Es un deterioro que tenemos que entender y que tenemos que comenzar a trabajar para revertirâ€.Destacó a continuación que la seguridad es un tema que va asociado a la calidad institucional. “El avance de los mercados criminales es un deterioro de la democracia y de las condiciones de desarrolloâ€, advirtió. “Si queremos atraer más inversión extranjera y generar empleo, necesitamos sociedades más seguras. No va a haber desarrollo sin seguridad, y no va a haber seguridad sin desarrolloâ€.
Y lo que va a haber, en cambio, no tiene buen aspecto: un reforzamiento mutuo de la crisis de seguridad y la desafección democrática. “Creo que estas instituciones que han nacido en democracia tienen que vivir en democracia y tienen que sobrevivir con democraciaâ€, resumió.
