28 de noviembre de 2024
El conmovedor festejo de Lautaro, el nene que fabricaba pulseritas durante la quimioterapia y recibió el alta
A principios de marzo, le diagnosticaron sarcoma de Ewing, una enfermedad que afecta los huesos y tejidos blandos. Una multitud lo esperó este jueves en la calle para celebrar tras su última sesión
Pocos minutos antes de las 13, salió del centro de salud junto a su hermano menor, Alejo; su mamá, Florencia; y su papá, Alejandro. AllÃ, sobre el cruce de Ecuador y Beruti, lo estaba esperando una multitud para festejar el cierre de esta etapa y verlo tocar la campana.
El proceso duró casi un año. Pasó por una operación, 14 ciclos de quimioterapia y 33 sesiones de rayos. Pero, a pesar de la longitud, supo encontrar las maneras para transitarlo de la mejor manera posible, siempre rodeado del amor de su familia y amigos.
El ritmo de la familia cambió notablemente desde el 11 de marzo. Ese dÃa, a Lauti le diagnosticaron un sarcoma de Ewing, un tipo de cáncer que afecta los huesos y tejidos blandos.
“Él empezó con dolor de cabeza en febrero. Después, se le sumaron vómitos. Ya faltaban pocas semanas para volver al colegio y la situación persistÃa. Lo llevamos al hospital y le hicieron controles neurológicos, pero no vieron nada. Lo mandaron al gastroenterólogo y seguÃa igual. Volvimos a pedir una tomografÃa porque ya no era normal. Ahà comenzó todo. Por suerte, actuaron super rápido y el equipo fue increÃbleâ€, recordaron sus padres, Florencia y Alejandro, en un diálogo previo con este medio. Apenas 3 dÃas después de recibir la noticia, el nene ya estaba entrando al quirófano.“Nos pasó en simultáneo, a veces decimos que fue asà por algo. Cuando nos dieron el diagnóstico, primero le sacaron el tumor a Lauti y después, nos tenÃan que decir si era bueno o malo. Estábamos convencidos de que todo iba a estar bien. Pero cuando nos dieron la mala noticia, nuestras caras cambiaron por completo. Y cuando salimos del consultorio, éramos otras personas. Lauti se dio cuenta. ‘Mamá, ¿qué pasó?’, me preguntó. Entonces tuvimos que explicarle que la ‘pelotita’ que le habÃan sacado, al final, era malaâ€, precisó su mamá.“Vivió muy de cerca mi proceso, entonces pudo saber que las quimios se hacÃan y que no pasaba nada, que estaba todo bien, que yo seguÃa activa durante todo el tratamiento, que el pelo vuelve a crecer. Queremos creer que pasó para que él tomara fuerza y pudiera llevarlo de la mejor formaâ€, recalcó Florencia.
Ahora, ya en su casa, disfrutando de sus platos favoritos -que no eran permitidos durante el tratamiento-, Lauti continúa soñando y persigue su nueva meta de actuar en una serie de televisión. Mientras, sigue recibiendo pedidos de pulseras que parten hacia distintos rincones del paÃs y emocionando a todo el que tiene la suerte de conocerlo.
