2 de abril de 2023
Frente a la base Petrel, la tripulación del "Irízar" reivindicó la soberanía argentina de Malvinas
Una formación rindió homenaje los participantes de la recuperación de las Islas Malvinas en 1982 y destacó la participación en esa gesta de Guillermo Palet, actual "Ice Master" o asesor en navegación en hielos del "Almirante Irízar".
Gran parte de los más de 300 militares, técnicos, cientÃficos y familias que navegan aguas antárticas a bordo del rompehielos "Almirante IrÃzar" se reunió este domingo en el puente de observación del buque para conmemorar el 41º aniversario de la gesta de las Islas Malvinas y el DÃa del Veterano y de los CaÃdos en ese conflicto, en una ceremonia que además homenajeó al especialista en navegación en hielo, quien tripulaba una de las unidades argentinas durante el conflicto.
La jornada habÃa comenzado muy temprano para la tripulación del rompehielos fondeado frente a la base Petrel, la cual decidió aprovechar los primeros rayos de sol para comenzar la descarga se suministros en ese emplazamiento antártico, mientras que las familias que no pudieron desembarcar aún en base Esperanza aprovechaban para conocer distintos espacios del buque.
A las 10 de la mañana todos quienes no estuviesen afectados a las tareas logÃsticas o la operación del buque se reunieron en el puente de observación ubicado debajo del puente de mando, donde una formación rindió homenaje los participantes de la recuperación de las Islas Malvinas en 1982 y destacó la participación en esa gesta de Guillermo Palet, actual "Ice Master" o asesor en navegación en hielos del "Almirante IrÃzar".
Palet tiene 64 años y después de haber sido comandante de este rompehielos durante 2005 se retiró de la Armada Argentina en 2015; tras 19 campañas antárticas de experiencia hoy dirige los cursos obligatorios para los oficiales que desean navegar en aguas polares y embarca cada verano en el buque como asesor de navegación.
En diálogo con Télam, Palet contó: "En la Armada a los guardiamarinas se les dice "michi", que es un apócope de la palabra inglesa midshipman, que se traduce como los del medio del buque, en referencia al lugar que ocupaban los más jóvenes entre la tripulación que se alojaba en la proa y los oficiales instalados en la popa".
Y agregó: "Un compañero mÃo dice que los de nuestra generación fuimos los michis de la guerra porque en 1982 estábamos recién egresados de la Escuela Naval, regresados de nuestro viaje en la Fragata Libertad y tomando nuestro primer destino operativo cuando recuperamos nuestras islas".
"Yo habÃa sido enviado a la División de Corbetas para prestar servicio como ayudante secretario del comandante de División que era un capitán de NavÃo; en marzo de 1982 tenÃamos prevista una navegación con dos de las tres corbetas para ejercitarnos con uno de nuestros submarinos, y un dÃa al regresar al puerto de Mar del Plata aparece el jefe de operaciones con una orden para ir a un punto de encuentro en el mar. Cuando estábamos llegando nos cambiaron esa ubicación por otra y al llegar recibimos un helicóptero que entregó un sobre sellado que contenÃa la orden de operaciones para ir hacia Malvinas", recordó.
El marino apuntó que "la fecha original para el desembarco era el 1 de abril pero el mal clima afectaba mucho al buque de transporte Cabo San Antonio, que trasladaba los vehÃculos y por eso llegamos el 2. La corbeta en la que yo estaba fue primera en entrar a la BahÃa Groussac, dándole cobertura con nuestras armas al Cabo San Antonio para que lograse desplegar a la fuerza que embarcaba".
"El 2 de mayo, cuando los británicos hundieron el crucero General Belgrano, tres de mis compañeros más cercanos murieron en el naufragio, entonces en una escala en Puerto Belgrano cuando và la fila de familiares en la oficina en la que la Armada les informaba si su ser querido habÃa sobrevivido o no le escribà una carta para mi familia y antes de volver a embarcar se la dejé a un suboficial en tierra con el pedido de que si no me tocaba volver él se la lleve a mis padres, era una nota donde trataba de llevarles tranquilidad y que supiesen que estaba convencido de lo que estaba haciendo; cuando terminó la guerra me la devolvió y yo la encontré hace poco, la volvà a leer para darme cuenta que seguÃa pensando lo mismo y la rompà en mil pedazos para disgusto de un amigo historiador", rememoró.
"Cuando yo era adolescente mi papá, que también era marino, tuvo que trasladarse por dos años a Inglaterra para supervisar la construcción del destructor Hércules, en 1975 me llamó el responsable del colegio al que yo asistÃa y sobre una gran mesa en su despacho estaban desplegados todos los mapas, planisferios y enciclopedias en los que se mencionaba a las Malvinas, y muy seriamente me preguntó usted hizo esto? señalando que en todos los lugares que estaba escrito Falklands Islands estaba prolijamente tachado con regla y debajo decÃa Islas Malvinas, y mi respuesta fue: no, eso lo hicieron ustedes y me tuve que dar vuelta para recibir tres azotes en las nalgas con una vara; siete años después cuando entraba en Malvinas con la corbeta en lo único en lo que pensaba era en la sorpresa que se iban a llevar los profesores y estudiantes de esa escuela que no tienen la más pálida idea de donde quedan esas islas cuando fuesen a buscar material a la biblioteca", comentó entre risas.
Palet indicó a esta agencia: "Pasaron 41 años de Malvinas y yo tengo 64, la guerra fue un hecho en mi vida pero en las cuatro décadas posteriores hice infinidad de cosas; para mà el homenaje que hicimos esta mañana no fue para mÃ, sino para todos los que dieron su vida por nuestra soberanÃa; yo valoro mucho poder hacer ese homenaje en este buque y en este lugar".
"Recuerdo ver navegar durante la guerra al IrÃzar pintado con la cruz roja y prestando servicio de hospital, pero yo ya habÃa navegado hacia la Antártida en el rompehielos cuando estaba como cadete en la escuela naval y ahà recorriendo nuestras bases me enamoré del continente blanco y supe que iba a orientar mi carrera hacia acá", remarcó.
"Cada vez que podÃa hacÃa el pedido para venir y en 1985 con 26 años fui jefe de base Orcadas durante 13 meses y medio, para mà la Antártida es una forma especial de pensar que estoy haciendo Patria, el esfuerzo y el trabajo que hago acá creo que contribuye a los intereses nacionales y me hace sentir muy útil y gratificado por el propio esfuerzo", añadió.
Palet mencionó que "el rompehielos se incendió en 2007 y cuando volvió a navegar en 2017 el comandante de ese momento, capitán de NavÃo Maximiliano Mangiaterra, me convocó para que lo acompañe como asesor de navegación en hielos porque era de los que más experiencia tenÃa en ese momento y estaba en condiciones de hacerlo".
"Desde 2009 soy director del curso de navegación antártica que dicta la Armada Argentina y que a partir de 2019 con la vigencia del código polar lo convertimos en los cursos que la Organización MarÃtima Internacional existe para navegación en aguas polares, uno básico para oficiales de guardia y uno avanzado para primeros oficiales y comandantes de buques mercantes que nosotros también adaptamos para buques militares", agregó.
El militar subrayó que "la gran mayorÃa de los oficiales del rompehielos pasó por los cursos de navegación en hielo, el tema es que una cosa es la teorÃa o el simulador y otra es estar en el puente del rompehielos donde se vive la interacción entre el buque y el hielo y darse cuenta que golpeaste un bandejón de hielo y lo desplazaste hacia la derecha pero vos te fuiste hacia la izquierda".
"Cuando estoy en el rompehielos trato de colaborar cuando veo que se pueden evitar averÃas en el buque, por ejemplo, si vas a dar atrás hay que dejar antes el timón al medio porque si golpea torcido se puede dañar y estando al medio te ayuda a romper, otra puede ser que hay que tener en cuenta que cuando se navega hielo las hélices no pueden estar paradas porque el hielo puede producir alguna averÃa; ante alguna situación asà que son cosas que tengo muy incorporadas lo que hago es acercarme con la sugerencia al comandante", explicó.
El marino señaló que "la actual campaña comenzó el 17 de diciembre y en estos tres meses y medio solo navegamos en hielo dos dÃas y medio, lo que da una idea de que hay mucho menos hielo que años anteriores; el hielo que estuvimos eludiendo en las últimas horas es hielo terrestre que es muy duro y el buque no lo puede tocar, lo que el buque rompe es el hielo marino que se presenta en distinta formas, en bandejones, hielo nuevo, hielo viejo, de mayor o menor espesor, escombros, etc. Eso te obliga a ir eligiendo el camino que te demore menos el camino y el asesoramiento es sobre las formas y maneras para operar el buque de manera segura y eficiente bajo ese objetivo".
"Se está avanzando mucho, sobre todo con la inteligencia artificial a través de imágenes satelitales y de radar para enseñarle a que clasifique distintos tipos de hielo y determine su concentración, pero se les torna muy complejo porque sobre el hielo puede haber poca, mucha o nada de nieve, entonces la imagen que toma el satélite si a la noche nieva al dÃa siguiente no sirve; son desarrollos que están avanzando mucho pero que todavÃa no están maduros como para reemplazar al ojo experto", concluyó Palet.
Al caer el sol, y mientras las lanchas de rompehielos todavÃa cruzaban materiales e insumos hacia la base Petrel, en todo el IrÃzar se escuchó la trompeta que efectuó el toque de silencio desde el puente de mando.

