19/01/2026
El acercamiento bilateral entre Brasil y Estados Unidos redefine el acceso a minerales estratégicos
Fuente: telam
La reanudación de contactos y acuerdos financieros abren nuevas oportunidades para el desarrollo minero en el país latinoamericano y la reducción de la dependencia estadounidense respecto a China
>La posibilidad de un acuerdo estratégico entre Brasil y Estados Unidos en torno a las tierras raras representa una de las apuestas más relevantes para redefinir el mapa global de los minerales críticos. En la actualidad, tanto Washington como Brasilia exploran vías de cooperación en este sector, mientras Estados Unidos busca reforzar su seguridad de suministro tras años de dominio chino en la extracción y procesamiento de estos recursos fundamentales para industrias de alta tecnología. Según el Financial Times, este acercamiento podría reconfigurar la relación bilateral luego de recientes tensiones políticas y comerciales.
Durante un evento en Washington dedicado a minerales críticos en diciembre, representantes de ambos gobiernos, instituciones financieras, la industria e inversores se reunieron para abordar la cooperación. El congresista brasileño Arnaldo Jardim, que redacta un proyecto de ley sobre tierras raras, participó y sostuvo reuniones con funcionarios estadounidenses del área comercial, según reveló una persona con conocimiento del asunto.
El mercado mundial de tierras raras, un conjunto de 17 elementos metálicos esenciales para tecnologías que van desde autos eléctricos, turbinas eólicas, escáneres de resonancia magnética hasta misiles inteligentes, está marcado por sobresaliente hegemonía de China, que controla cerca del 60% de la extracción global y más del 90 % de la capacidad de procesamiento, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Brasil, sin embargo, tiene la segunda mayor reserva mundial, con el 23% de las reservas globales.
A pesar de este potencial, el país sudamericano todavía no ha conseguido desarrollar plenamente sus yacimientos, obstaculizado por la escasez de financiamiento local y prolongadas trabas burocráticas. Solo el 30 % del territorio brasileño ha sido cartografiado adecuadamente para mineralogía, según Valdir Silveira, directivo del Servicio Geológico de Brasil, lo que podría significar que los depósitos reales sean muy superiores a los estimados actuales.Para Estados Unidos, asegurar el acceso a estos materiales se ha convertido en un eje prioritario tras las restricciones impuestas por Pekín como represalia a los aranceles de la administración Trump. La Casa Blanca ha firmado acuerdos de suministro de tierras raras con países como Australia y la República Democrática del Congo, y aspira a replicar ese modelo en la relación con Brasil.Este renovado interés estadounidense en los recursos naturales sudamericanos se manifestó también en la decisión de la DFC (Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos) de aprobar en agosto un préstamo de USD 465 millones para la mina Serra Verde, en Goiás, la única operación productiva de tierras raras en Brasil.
El tipo de cooperación con Brasil seguiría el modelo del marco Estados Unidos-Australia acordado en octubre, que estableció inversiones por USD 3.000 millones en seis meses. Además del respaldo financiero a nuevos proyectos, Estados Unidos propone canalizar más fondos a través de la DFC y del Export-Import Bank, así como de distintas agencias gubernamentales.
Analistas políticos describen el actual momento como propicio para la cooperación, tras superar la crisis desatada por los aranceles y sanciones estadounidenses durante el gobierno de Trump y la firmeza de Lula ante presiones para suspender causas judiciales contra Bolsonaro. Desde entonces, Washington revirtió algunas tarifas sobre productos alimenticios brasileños y levantó sanciones dirigidas a funcionarios judiciales clave.
Fuente: telam
