DEPORTES
11/12/2025
Ganó 6 medallas de oro, sufrió depresión, fue adicto al alcohol y quiere escribir su historia: “Fui la persona más odiada del mundo”
Fuente: telam
Ryan Lochte es una leyenda de la natación norteamericana, con 12 medallas logradas desde Atenas 2004 hasta su adiós en Río 2016
A continuación, el participante de los JJOO de Atenas 2004, Pekín 2008, Londres 2012 y Río 2016 señaló las consecuencias de una popularidad en crecimiento en un corto período de tiempo: “Pasé de ser un chico soltero al que solo le importaba surfear y pasar el rato con amigos —que apenas había besado a una chica hasta que estuve en la universidad— a convertirme en uno de los solteros más codiciados del mundo. Las fiestas, el glamour, las celebridades, la vida que la mayoría de la gente no podía entender. Yo estaba en la cima del mundo. Y en un instante, me convertí en la persona más odiada del mundo”.
“Después del escándalo de Río, me encontré en mi punto más bajo, con un hijo en camino con alguien que apenas conocía, que constantemente me recordaba que estaría decepcionado por siempre del padre en el que me había convertido. Alguien que me dijo que no era lo suficientemente fuerte, lo suficientemente hombre... No podía creer en lo que mi vida se había convertido”, analizó el oriundo de Nueva York.
Ryan Lochte lució en el video difundido para sus seguidores un collar religioso, una muestra de cómo encontró su paz interior en esta nueva etapa de su vida: “Dios me ha dado un nuevo propósito, y no voy a fallarte a ti ni a nadie en mi vida nunca más”.
Por último, se mostró muy convencido de recomponer los lazos que el tiempo deterioró: “Ahora estoy rodeado de influencias positivas que me inspiran cada día, incluyendo a mi mamá, que finalmente está conociendo a mis hijos después de estar fuera de mi vida por demasiado tiempo. Estoy abrazando la vida que Dios quiso para mí, y estoy más decidido que nunca a no decepcionar a nadie. Mis hijos ven a un padre que nunca conocieron, y finalmente estoy viviendo la vida que siempre imaginé cuando era niño”.
“Mis medallas olímpicas representan recuerdos que llevaré toda la vida, pero ahora quiero que hagan más que permanecer en un estante”, confesó el ex nadador a la revista People. Y agregó: “Las comparto para que inspiren y empoderen a otros. Si estas medallas pueden dar esperanza a alguien, impulsar sus sueños o ayudarle a alcanzar su máximo potencial, esta es la mejor manera de retribuir”.
Dios me ha dado un nuevo propósito, y no voy a fallarte a ti ni a nadie en mi vida nunca más. Gracias a mis fans, y gracias a los que nunca dudaron de mí, incluso cuando apenas podía mirarme en el espejo. Estoy eternamente agradecido, y mereces conocer al verdadero Ryan Lochte. No puedo esperar a compartir todo esto contigo pronto.
Fuente: telam